lunes, 24 de diciembre de 2007

(L)

Tengo que callar. Por una cosa de supervivencia. En realidad la culpa es tuya, cuando toco temas complejos como “en que estamos” tú no dices nada que me convenza y esta vez, por primera vez en mi vida, creo que merezco pedir explicaciones sobre todo lo que tenga que ver con nosotros.

Tenemos algo sin nombre, culpa tuya también, por lo tanto no se como actuar, tienes dos opciones, o le pones nombre o te arriesgas a discutir las reglas y demostrar tus sentimientos, los cuales hasta el momento no tengo idea cuales son.

¿Qué diferencia esta vez de las anteriores? Muy buena pregunta, esta vez hablaste mucho y yo como una inocente blanca paloma te creí. Tú querías que te creyera, que creyera que esto es estable, serio, que me quieres. Bueno, muy buen trabajo, te creí. Ahora asume las consecuencias.

Suena bastante bonito, pero seamos realistas, no podré decirlo con esa fuerza, y si lo llego a decir tendría que tener el juego en mis manos, eso significa que tendríamos que estar en persona, solos. Porque es el único momento en el que siento, de alguna manera, que yo tengo el control.

Pero seamos positivos. No todo es malo en nuestra relación, estas demostrando bastante cariño, cosa que me agrada bastante, te preocupas por mí, me quieres. No se si esta historia servirá como idea para crear una historia parecida a “Loca de amor”, pero lo que si se, es que cuando estoy contigo todos los problemas se olvidan y somos sólo nosotros en el mundo. Me cuidas, me proteges, reímos y disfrutamos juntos de nuestras vidas. Si pudiéramos escaparnos del mundo una semana, no dudo en lo absoluto que seria la semana más maravillosa de mi vida. Porque los problemas no son cuando estoy contigo, son cuando no te tengo cerca, cuando no puedo callarte con un beso, cuando no puedo abrasarte y sentir que todo esta bien. Te adoro, eso es un hecho. Me retracto de todo lo que he dicho últimamente. Vivamos esto juntos, felices los dos, sin preocuparnos del resto, lo único que pido es que me dejes claro, como yo te lo dejo claro a ti, que me quieres y algunas veces, me extrañas como yo a ti.

sábado, 15 de diciembre de 2007

Calla cuando el teléfono suene, no estorbes, no estas aquí.

No puedo llamar a ciertas horas, debo mentir sobre mi paradero a muchas personas. No puedo pensar en amor como tal, no recibo el amor que reciben todo el resto de las personas que hacen de alguna u otra forma lo que hago yo. Simplemente porque no cumplen el papel que cumplo yo. Tampoco es un papel muy lindo, no me envidies. El amor que recibo yo es un amor extraño que es absorbido casi totalmente por el fuego que, indudablemente, abunda en todo ser humano, sobre todo en ti.

Pero no tomemos sólo lo malo de la situación, pensemos en las cosas, que algunas personas, se podrían considerar buenas. El ser libre, el no tener que dar explicaciones ni estar “atado” a otra persona, públicamente por lo menos, porque indudablemente estas atado a esa persona por un sentimiento, que en mi caso es distinto al del otro individuo que esta directamente involucrado en la situación, pero por sorprendente que suene, no me molesta en lo absoluto. Podría afirmar que me agrada en cierto punto. Pero una vez más, no soy yo la que recibe esa garantía. Y tengo claro que no lo seré nuevamente.

Todo partió hace aproximadamente 10 meses. Y se convirtió en algo importante realmente, por lo menos para mí, hace 6 meses y los problemas comenzaron el 17 de Julio, hace aproximadamente 5 meses.

Por un gran tiempo todo se calló. Quisimos pensar que había acabado pero el destino nos demostró que no, no se acabaría tan fácil.

Quiero terminar esto, me hace daño. No puedo ser la oficial, no lo quieres tampoco. No puedo decir que no, la presión y la llama de mi corazón, por cursi que suene, son más fuertes que yo. Dentro de mi, bastante dentro siento que sí, puedo decir que no. Pero tampoco quiero perderte, ni perder lo que siento cuando estoy contigo. Contigo me siento importante, no se si lo soy, y si no lo soy por favor no lo digas porque arruinarías todo el mundo imaginario que algunas veces, sólo algunas veces muere cuando me enfrento a la realidad. Cuando me privo de hacer cosas sólo por no enfrentar la realidad, la cual sigo pensando que no existe. Porque sigo viviendo en un mundo donde todo es color de rosas y tu desfrutas los días soleados conmigo.